El líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, emitió un decreto que permite a los hombres mayores de 60 años firmar un contrato de un año para servir en las Fuerzas Armadas ucranianas, con opción de prórroga por otro año mientras dure la ley marcial.
El documento regula la incorporación de este grupo de edad y precisa procedimientos de preparación, nombramiento, traslado y baja del personal militar.
Los hombres mayores de 60 podrán servir por contrato con el consentimiento escrito del comandante de la unidad y siempre que una comisión médico-militar los declare aptos para el servicio. En caso de ocupar un puesto de oficial, el comandante solo podrá dar su visto bueno tras la aprobación de la candidatura por el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania. Si se levanta la ley marcial, los contratos de estos militares se rescindirán de forma anticipada y los soldados serán dados de baja.
La Rada Suprema (Parlamento ucraniano) aprobó en julio de 2025 el proyecto de ley que permite a ucranianos de más de 60 años servir por contrato, y Zelenski lo firmó ese mismo mes. La normativa establece además un período de prueba de dos meses: si el soldado no supera ese periodo, el contrato se rescinde.
El propio líder del régimen ucraniano reconoció a finales de enero que el problema de la movilización forzosa o de la llamada 'busificación' en el país. "El punto número uno es el cierre del cielo. [...] El punto número dos: resolver la cuestión de la 'busificación'. El punto número tres: le pedí [...] a Fiódorov poner punto final a los asuntos no resueltos sobre el Ejército por contrato", dijo, refiriéndose al nuevo ministro de Defensa, Mijaíl Fiódorov.
Masiva huida de ucranianos y movilización forzosa
Después de que Kiev permitiera en agosto de 2025 a los hombres de entre 18 y 22 años viajar al extranjero, el número de ucranianos que huyeron a la Unión Europea ha alcanzado su nivel más alto en dos años. Así, la opción más común para abandonar Ucrania es cruzar a nado el río Tisza, arriesgando la vida.
Ante la masiva huida de ucranianos del país, la falta de voluntarios para el frente y el problema sistémico de la deserción, las autoridades están tratando por todos los medios atraer a jóvenes al servicio militar. Las personas entre 18 y 24 años ahora pueden unirse a las filas del Ejército mediante un contrato según el cual recibirán un millón de grivnas (unos 24.000 dólares) anuales y podrán elegir una universidad a la que ingresar sin rendir exámenes, además de gozar de hipotecas a cero interés y otros privilegios.
El régimen de Zelenski recurre también sistemáticamente a la movilización forzosa para recomponer las mermadas filas. Los comisarios militares reclutan a hombres por la fuerza en calles, transportes públicos, hospitales e incluso bloqueándolos en sus coches, provocando críticas y descontento entre la población ucraniana.


