El consorcio ruso Kaláshnikov ha desarrollado y probado con éxito un nuevo tipo de cartucho para fusiles AK-12, diseñado específicamente para derribar drones de visión en primera persona (FPV), informó este jueves la empresa en un comunicado.
Se trata de municiones especiales de calibre 5,45 mm, el mismo que usan los fusiles Kaláshnikov estándar, como el AK-12. La diferencia es que no llevan una sola bala, sino varios proyectiles pequeños dentro de un mismo cartucho. Al ser disparados, estos elementos se separan en el aire de forma ordenada y precisa, lo que mejora la estabilidad de las características balísticas externas, al tiempo que mantiene la fiabilidad del arma y la eficacia para impactar a los drones FPV, tanto en disparos individuales como en ráfagas.
En las pruebas con fusiles AK-12, primero se dispararon contra un dron estático, luego contra uno en movimiento que simulaba un ataque. En los drones impactados, los fragmentos dañaron los motores, las baterías, las placas electrónicas y la estructura, lo que provocó la caída forzosa de los aparatos.
Se precisa que este cartucho de 5,45 mm de múltiples proyectiles es idéntico al cartucho de fusil estándar de 5,45 x 39 mm, lo que permite utilizar el cargador estándar del AK-12 de 30 cartuchos. Por lo tanto, el soldado puede cargar el cargador solo con esta munición especial, o mezclarla con la estándar, y utilizarla tanto contra drones como contra efectivos enemigos.


