El presidente de EE.UU., Donald Trump, recibirá este jueves al mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en medio de la tensión que ha marcado la relación bilateral debido a las diferencias ideológicas entre ambos gobiernos.
La cita, que es la segunda entre ambos en los últimos siete meses y se llevará a cabo en Washington, ha despertado una fuerte expectativa debido al respaldo que Trump ha dado al expresidente ultraconservador de Brasil, Jair Bolsonaro, quien fue condenado por encabezar un intento de golpe de Estado contra Lula en enero de 2023.
Más allá de las diferencias políticas, la prensa brasileña anticipó que los jefes de Estado acercarán posiciones para firmar acuerdos en materia arancelaria, ya que las exportaciones a EE.UU. cubren una cuota del 10 % y hay versiones de que podrían aumentar hasta un 30 %, algo que Lula querría evitar.
Embarcando para reunião de trabalho com o presidente Donald Trump nesta quinta, na Casa Branca, em Washington. Desejo um bom trabalho ao companheiro @geraldoalckmin, que assume a presidência até nosso retorno! 🇧🇷📸 @ricardostuckertpic.twitter.com/qRbfsCc5xU
— Lula (@LulaOficial) May 6, 2026
También se prevé la firma de convenios en torno a las operaciones de las grandes empresas tecnológicas, centros de datos en el país sudamericano y sobre los minerales críticos que son fundamentales para el sector.
El elefante en la habitación
Al estar bajo investigación comercial de EE.UU., el sistema de pagos instantáneos Pix, desarrollado por el Banco Central de Brasil y que es el más utilizado de la nación suramericana, será uno de los tópicos más espinosos de la reunión. El Ejecutivo brasileño piensa aclarar cualquier duda sobre la infraestructura, ya que el mecanismo representa una seria competencia para plataformas análogas como Visa y Mastercard.
El conflicto escaló a inicios de abril, cuando la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) incluyó a Pix en su informe sobre barreras comerciales. Allí cuestionó que el sistema, al ser operado y regulado por el Banco Central brasileño, genera una "desventaja" para empresas estadounidenses.
Washington incluso advirtió en julio de 2025 que podría aplicar sanciones bajo la Sección 301 de su legislación comercial, el mismo mecanismo utilizado en disputas arancelarias con otros países. No se trata solo de una crítica técnica, sino de una señal de presión económica.
La víspera, una fuente de la Casa Blanca también le contó a la agencia AP que además de asuntos económicos relacionados con el comercio bilateral, discutirán sobre seguridad. En ese sentido, el titular de Hacienda, Darío Durigan, indicó que aumentar la cooperación en Inteligencia para combatir el crimen organizado "es una prioridad" del Gobierno de Lula.
Polémicas
Uno de los escándalos más recientes que impactó en la relación bilateral lo protagonizó el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU (ICE, por sus siglas en inglés) al detener y luego liberar a Alexandre Ramagem, exjefe de la Agencia Brasileña de Inteligencia durante la presidencia de Bolsonaro (2019-2022).
Más tarde, EE.UU. expulsó al agregado de seguridad de Brasil, Marcelo Ivo de Carvalho, quien residía en Miami y operaba como enlace con las autoridades de inmigración, ya que fue acusado de haber manipulado un sistema informativo para que el ICE detuviera a Ramagem, quien fue condenado a 16 años de prisión por haber participado en el intento de golpe de Estado encabezado por Bolsonaro.
En respuesta, el Gobierno de Lula retiró las credenciales a un agente estadounidense destacado en Brasilia e introdujo una protesta formal ante la Embajada estadounidense en el país sudamericano.

