La ciudad británica de Belfast, en Irlanda del Norte, se ha visto convulsionada por múltiples disturbios. Reportes de medios e imágenes compartidas en la Red dan cuenta del caos en la zona, donde se han incendiado viviendas y vehículos.
Cars set on fire 🔥
— IRISH PATRIOT (@irishpatriot91) June 9, 2026
Lendrick Street, off the Newtownards Road, in east Belfast, Northern Ireland. pic.twitter.com/rO3nqBCsGc
Las protestas estallaron luego de que se difundieran grabaciones de un brutal ataque con cuchillo, cuyo sospechoso es un solicitante de asilo sudanés.
As the sun goes down over Northern Ireland, homes and vehicles burn in Belfast. pic.twitter.com/68lGMT9f6Q
— Tommy Robinson 🇬🇧 (@TRobinsonNewEra) June 9, 2026
Cientos de manifestantes prendieron fuego a coches civiles, vehículos policiales y un autobús, que presuntamente fue secuestrado previamente.
🇬🇧 WATCH: Belfast is already BURNING.
— DD Geopolitics (@DD_Geopolitics) June 9, 2026
A bus has been set on fire as masked groups take to the streets.
Reports from across Northern Ireland show vehicles ablaze ahead of tonight's protests. pic.twitter.com/gYJd15nu0D
Asimismo, jóvenes enmascarados se congregaron en distintos puntos de la ciudad bloqueando las carreteras, y la Policía respondió desplegando vehículos blindados.
WATCH: Homes were set ablaze in Belfast, Northern Ireland, as protests intensified following an l attempted beheading.
— Breaking911 (@Breaking911) June 9, 2026
VIA: @AZ_Intel_https://t.co/bAs6Os8JsKpic.twitter.com/be0XXzbSX9
¿Qué provocó los disturbios?
Previamente, un solicitante de asilo sudanés fue acusado de un intento de asesinato por apuñalamiento que tuvo lugar la noche del lunes en Belfast. El hombre, de 30 años, también está acusado de posesión de un objeto punzante en un lugar público y de amenazas de muerte.

El sospechoso que, según la Policía llegó al Reino Unido en 2023 vía París y Dublín y tiene un permiso de residencia válido hasta 2028, comparecerá ante la justicia este miércoles.

Mientras, el hombre herido, un residente de la zona de unos 40 años, está siendo atendido en el hospital, donde su estado se describe como grave.

El primer ministro británico, Keir Starmer, calificó el incidente de "horrible" y "repugnante". Por su parte, los líderes de los cinco principales partidos políticos de Irlanda del Norte emitieron un comunicado conjunto condenando el incidente, en el que afirmaron que "este tipo de brutalidad no tiene cabida en nuestra sociedad".

