El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó esta jornada que desea poner fin a la "ayuda estadounidense" tan pronto como sea posible, al considerar que su país está en plena capacidad de autofinanciar sus acciones militares.
"Quiero que se acabe la ayuda estadounidense", sostuvo Netanyahu en una tertulia televisiva. Al ser preguntado cuándo le pondría fin, respondió que apostaba "por un ajuste gradual" que debía completarse al cabo de "10 años". "Agradezco mucho el apoyo que hemos recibido, estoy seguro de que ustedes también lo aprecian", apuntó.
Al aludir a sus promesas cuando ejerció como jefe de Gobierno por vez primera, contrastó la situación de entonces, en la que no estaba dispuesto a renunciar al músculo financiero estadounidense, con la actual.
"No necesitamos eso [la ayuda estadounidense]. Es como la asistencia social. Ahora digo que nosotros también podemos, porque nuestra economía pronto alcanzará el billón de dólares. Ya no es una economía pequeña, ni siquiera enorme, sino una economía mediana. Podemos financiar esta pequeña fracción nosotros mismos, con la ayuda que recibimos de EE.UU", argumentó. Según sus palabras, ese proceso podría empezar inmediatamente.
Aunque Washington y Tel Aviv siguen siendo aliados cercanos, la reciente guerra de agresión conjunta lanzada contra Irán ha abierto una grieta entre los dos países, pues mientras la parte estadounidense, encabezada por el presidente Donald Trump, ha apostado por las negociaciones con Teherán –sin que eso implique el fin de los ataques–, el país hebreo ha preferido no asumir compromiso alguno y, en su lugar, bombardeó y ocupó el sur del Líbano, en razón de la supuesta defensa de sus intereses nacionales.


