No todos los Estados de Oriente Medio aspiran a la paz con Irán, afirmó este viernes el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov.
"Hay quienes no quieren que Irán haga las paces con sus vecinos árabes, quienes iniciaron toda esta acción justamente para clavar más profundamente una cuña entre ellos y construir un frente único más cohesionado y más amplio contra Irán con el objetivo de sustituir a la República Islámica, por decirlo así", declaró Lavrov en una rueda.
Rusia mantiene iniciativas de paz y las recuerda regularmente a sus interlocutores: tanto a EE.UU. como a colegas israelíes y a los países ribereños, señaló.
"Nuestra vieja idea de elaborar una concepción de seguridad en la zona del golfo [Pérsico], pero con la invitación también a los países vecinos y teniendo en cuenta las necesidades e intereses no solo de los seis Estados de las monarquías árabes y de Irán, es decir, de los países ribereños directos del golfo Pérsico, sino también con la participación de Jordania, Irak, la Liga de los Estados Árabes y con el respaldo de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad [de la ONU]", continuó.
Arabia Saudita, Catar y Omán se pronuncian a favor del diálogo, aclaró el canciller.
"Espero que otros países del Consejo de Cooperación de los Estados del Golfo apoyen este proceso. Irán ha dicho repetidamente que está dispuesto a esa conversación. También se pronunciaron a favor de ese diálogo la República Popular China, Egipto y Pakistán, que igualmente intentan prestar ayuda. Valoramos altamente esos servicios de mediación", dijo.
"En primer lugar, albergábamos grandes esperanzas y apoyamos activamente los pasos de Estados Unidos e Irán cuando se firmó el memorando sobre el arreglo. Las partes hicieron valoraciones muy positivas de ese documento y al principio parecía que todo iría más o menos sin problemas, pero esas previsiones no se cumplieron", lamentó Lavrov.
En este sentido, recordó que las partes se acusan mutuamente de violaciones del alto el fuego, se producen intercambios de ataques con misiles, y no solo sufren las partes directamente implicadas en el conflicto, sino también los países del Consejo de Cooperación de los Estados Árabes del Golfo, donde están ubicados objetivos militares estadounidenses.
"En nuestros contactos con todas las partes implicadas llamamos a un alto el fuego lo antes posible y al regreso de la situación […] en que el estrecho de Ormuz estaba completamente libre, funcionaba sin ningún problema y sin ningún tipo de tasas", precisó el alto cargo.
Asimismo, señaló que, aunque ahora EE.UU. llama a reanudar la libre navegación, esta ya existía antes de la agresión contra el país persa.
"Existen riesgos en el ámbito económico, porque el estrecho de Ormuz es una de las arterias clave. Ahora no está libre. Además, los hutíes declararon que, si continúan las acciones militares contra Irán, podrían cerrar el estrecho de Bab el Mandeb, que baña por el lado occidental la península Arábiga. Y entonces, probablemente, eso no sería nada bueno para el comercio mundial, ante todo para el petróleo, pero no solo para el petróleo", argumentó el ministro.
Además, apuntó que se mantienen riesgos para la seguridad en la región.
"La dirigencia israelí declaró públicamente que no se considera vinculada por las disposiciones del memorando. El presidente [estadounidense, Donald] Trump también ha dicho ahora que, para él, ese memorando ya ha dejado de existir", detalló Lavrov. "Israel promueve su línea de manera bastante activa e insistente también en el sur del Líbano y en el sur de Siria", agregó.
"Casi todos se han olvidado ya de Palestina"
En este contexto, destacó que "casi todos se han olvidado ya de Palestina", aunque allí también "se están creando condiciones de riesgo para nuevas complicaciones".
"Me refiero a las recientes decisiones sobre [creación de nuevos] asentamientos en Cisjordania y en Jerusalén Este que, si se llevan a cabo —y al parecer se llevarán a cabo—, en esencia harán imposible la creación de un Estado palestino territorialmente conectado", explicó.
Además, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, declaró públicamente que nunca habrá ningún Estado, recordó Lavrov. "Así que los riesgos se están acumulando allí", resumió.



