El humo de los incendios forestales que arrasan Canadá amenaza con empañar la final de la Copa Mundial de fútbol, que debe jugarse este domingo en el estadio Nueva York en el estado de Nueva Jersey, informó The New York Times.
Mientras decenas de miles de aficionados convergen en la región, columnas tóxicas de humo provenientes de cientos de incendios descontrolados en Ontario y el norte de Minnesota han invadido el área.
El estadio Nueva York, escenario del partido entre España y Argentina, registró el sábado un Índice de Calidad del Aire de 157, catalogado como "insalubre". Aunque se espera que mejore a 100 para el domingo, un nivel "moderado" considerado seguro pero con riesgos para grupos sensibles, la situación mantiene en vilo a organizadores y autoridades.
Médicos y expertos en salud pública advierten que estas condiciones podrían afectar el rendimiento de los jugadores y poner en riesgo a espectadores con condiciones preexistentes, aunque el peligro es relativamente bajo.
"Está en una zona gris donde corresponde a cada individuo hacer su propio análisis de costo-beneficio", señaló Dan Westervelt, científico atmosférico de la Universidad de Columbia. "Pero es un problema lo suficientemente grande como para que la FIFA necesite monitorearlo de cerca y estar preparada para actuar".
Sin embargo, Bloomberg informó que, a pesar del problema, la FIFA no contempla aplazar el partido entre España y Argentina. Según un funcionario estadounidense citado por el medio, la FIFA y Andrew Giuliani, jefe del grupo de trabajo de la Casa Blanca para el torneo, abordaron el asunto en conversaciones informales, aunque por ahora no está prevista una reunión formal.


