El paso de Nathu La, ubicado en la histórica Ruta de la Seda a 4.310 metros de altitud, reanudó el comercio entre el Tíbet chino y la India a partir del 1 de agosto tras una suspensión de seis años. La falta de circulación transfronteriza de mercancías afectaba gravemente a negocios y comunidades, principalmente en el estado indio de Sikkim, valoraron a ambos lados del Himalaya.
Según detalla South China Morning Post, cerca de 600 comerciantes indios dependían de esta antigua vía y la reapertura significa para ellos recuperar su sustento. Aunque Nathu La solo funciona por temporadas, los comerciantes ahora piden garantías a las autoridades contra nuevas suspensiones abruptas y que se lleven a cabo estudios de mercado en China para identificar la demanda de productos indios.
Diplomáticos y analistas sugieren que la medida refleja una reevaluación más amplia de las relaciones entre las dos naciones.
