La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) investiga un incidente de seguridad ocurrido el martes, cuando el helicóptero presidencial Marine One, que transportaba a Donald Trump, despegó de la Casa Blanca mientras un avión comercial se encontraba en las proximidades del Aeropuerto Nacional Ronald Reagan de Washington, recoge Reuters citando a fuentes.
Según la FAA, "no parece haber sido una situación de peligro inminente", aunque reconoce que las aeronaves no mantuvieron la separación reglamentaria, establecida tras la colisión fatal el año pasado, que exige que los vuelos comerciales sean suspendidos durante los despegues presidenciales. El vuelo 3742 de Envoy Air, con destino a Pensacola (Florida), fue el involucrado en el aparente incidente de pérdida de separación con el Marine One.
Las normas de la FAA exigen una distancia mínima de 2,4 kilómetros en horizontal y 152 metros en vertical alrededor de los aeropuertos, condiciones que, según fuentes, no se cumplieron.
