El Gobierno de EE.UU. está presionando a las autoridades mexicanas para que acepten nuevas normas sobre las exportaciones de 'hardware' de inteligencia artificial (IA) con el fin de evitar que las empresas chinas y otras compañías extranjeras eludan los aranceles, informa The Wall Street Journal, citando fuentes familiarizadas con las negociaciones.
De la contención a la gobernanza global: la disputa de China y EE.UU. por regular la IA
La propuesta limitaría la cantidad de componentes procedentes de fuera de Norteamérica en la producción de 'hardware' de IA, un conjunto de productos que incluye chips y servidores y que se ha convertido rápidamente en la principal exportación de México a su vecino, superando este año a los automóviles.
Conversaciones entre EE.UU. y México
Ambos países están debatiendo la denominada 'propuesta de normas de origen' como parte de las negociaciones para la revisión del Tratado entre México, EE.UU. y Canadá (T-MEC), un acuerdo trilateral de libre comercio que Donald Trump ha amenazado en repetidas ocasiones con abandonar. Aunque Washington ha impuesto aranceles a algunos productos mexicanos, estos siguen siendo, en su mayoría, mucho más bajos que las tarifas que gravan los productos chinos.
Una nueva ronda de conversaciones entre funcionarios comerciales está prevista para la próxima semana en Washington, señalaron los interlocutores. También se espera que ambas naciones debatan posibles reducciones de los aranceles estadounidenses sobre el acero, el aluminio y los automóviles.
Además de los equipos de IA, las autoridades estadounidenses también podrían proponer normas para reducir el contenido chino y aumentar el de componentes norteamericanos en una larga lista de productos de consumo, como los equipos médicos. Si bien los coches, las piezas de automóvil y los chips informáticos de alta gama están sujetos a aranceles impuestos por la Administración Trump, los semiconductores más comunes utilizados en el desarrollo de la IA pueden entrar en EE.UU. prácticamente libres de aranceles.
Auge del comercio tecnológico entre México y EE.UU.
El auge del comercio tecnológico entre México y Estados Unidos está impulsando la acelerada expansión de la inteligencia artificial.
¿Por qué Latinoamérica podría ser el paraíso para la robótica industrial?
En el puerto terrestre de Laredo, Texas —la principal puerta de entrada comercial de EE.UU.—, las importaciones de computadoras rondaron los 6.000 millones de dólares anuales entre 2021 y 2023. Posteriormente, la cifra se disparó a 13.400 millones en 2024 y a 30.800 millones en 2025, detalló al medio Daniel Covarrubias, experto en comercio de la Texas A&M International University.
En el primer semestre de este año, México exportó servidores informáticos destinados a centros de datos de IA por valor de 83.000 millones de dólares. El 94 % de ellos se destinó a Estados Unidos, lo que representa un incremento superior al 170 %, de acuerdo con datos de S&P Global.
Si bien las importaciones totales de EE.UU. procedentes de China han disminuido debido a los aranceles más elevados, empresas con sedes en la isla china de Taiwán, como Foxconn, están aprovechando su amplia presencia en México para fabricar servidores y componentes de IA destinados a compañías tecnológicas estadounidenses como Nvidia. Estas empresas podrían verse afectadas negativamente por las nuevas normas de origen, dependiendo de la proporción de componentes que adquieran en Norteamérica frente a los que importen de Asia.
¿Qué impacto tendría?
Actualmente, los negociadores estadounidenses buscan que los equipos de IA y otros sectores se rijan por las mismas normas de abastecimiento que ya se aplican a la industria automotriz, la cual exige que al menos el 75 % del contenido de los vehículos provenga de proveedores norteamericanos para poder acogerse a un trato libre de aranceles. La propuesta se encuentra aún en una fase inicial. Estados Unidos todavía no ha detallado qué porcentaje de contenido proveniente de Norteamérica o de territorio estadounidense exigiría a cada sector industrial, ni cuánto tiempo concedería a las industrias para adaptarse. Es posible que la Administración Trump precise sus propuestas cuando ambas partes vuelvan a reunirse próximamente.
¿A quién prefiere el mundo: a EE.UU. o a China? (INFOGRAFÍA)
Por su parte, las autoridades mexicanas ya han acordado imponer aranceles más elevados a las importaciones chinas y adoptar medidas para evitar el transbordo de mercancías que posteriormente se exportan a EE.UU. libres de aranceles. Sin embargo, buscan evitar la imposición de normas específicas que exijan contenido estadounidense, ya que ello supondría, en la práctica, acabar con el acuerdo de libre comercio de América del Norte. Mientras, diversos grupos industriales advierten que la introducción de normas sobre el origen de los componentes en nuevos sectores probablemente incrementaría la burocracia y elevaría el coste de los productos.
Las nuevas exigencias de EE.UU. relativas a las normas de origen también podrían complicar las conversaciones con Canadá, si es que dichas negociaciones llegan a iniciarse. A diferencia de México, Canadá y Estados Unidos aún no han abierto conversaciones formales sobre el T-MEC. Por el contrario, se encuentran inmersos en una escalada de conflicto arancelario.




