El presidente de EE.UU., Donald Trump, afirmó este lunes que instó al líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, a que no ataque las refinerías en Rusia con tan intensidad.
"Hablé con el presidente Zelenski. Le dije: 'Tiene que bajarle el ritmo a los ataques contra las refinerías'", señaló.
Por su parte, el líder del régimen ucraniano respondió: "Bueno, probablemente lo haremos", según Trump.
El presidente estadounidense advirtió que los ataques contra refinerías rusas están generando "un problema mundial". Señaló que en Rusia "se hace gran parte del refinado", y los daños a estas instalaciones están afectando el mercado energético a nivel global, más allá de la crisis en Oriente Medio.
La semana pasada, el presidente de EE.UU., Donald Trump, volvió a atribuir el aumento de los precios de diésel al conflicto entre Rusia y Ucrania. Según el mandatario, Moscú "ha perdido desafortunadamente el control de su industria de gasóleo diésel". El 13 de septiembre, Trump confirmó haber pedido al líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, que "no atacara las plantas de diésel ni las refinerías" rusas.
Sin embargo, expertos del sector energético señalan otra causa principal: el conflicto en Irán, iniciado por la propia Administración Trump. Según estimaciones compiladas por Bloomberg y verificadas con operadores de diésel, esa guerra ha retirado más suministro de diésel del mercado que el conflicto entre Rusia y Ucrania.
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