El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) informó que los objetivos de EE.UU. e Israel fueron destruidos en la 52.ª oleada de ataques de represalia como "venganza por la sangre injustamente derramada de los obreros mártires de los polígonos industriales de Irán".
"El sonido constante de las sirenas de las ambulancias y la admisión por parte de las instituciones sionistas del aumento del número de muertos y heridos tras esta efectiva operación iraní dejaron al descubierto la profundidad del golpe de los misiles pesados del CGRI contra sectores industriales de Tel Aviv", reza el comunicado.
Además, fueron destruidos con poderosos misiles y drones iraníes sectores industriales y centros de concentración de fuerzas estadounidenses en las bases aéreas de Al Harir, en Erbil (Irak), y en las bases de Ali Al Salem y Arifjan (Kuwait).
"El destino desconocido del criminal primer ministro sionista [Benjamín Netanyahu] y la posibilidad de que haya muerto o huido junto con su familia de los territorios ocupados ponen de manifiesto la crisis y la inestabilidad de los sionistas. Si este criminal asesino de niños sigue con vida, continuaremos con determinación su persecución y eliminación", resumió el organismo.