El vicepresidente de EE.UU., J.D. Vance, reconoció este lunes que el aumento histórico que han experimentado los precios de la energía a escala mundial es consecuencia del conflicto contra Irán.
"Somos muy conscientes de que, debido a que los iraníes están aterrorizando el transporte marítimo internacional, los precios de la energía están elevados", declaró Vance a la prensa, agregando que Washington hace todo lo que puede para "tratar de controlar esos precios" y también "para brindarles algo de alivio a los estadounidenses mientras tanto".
En este contexto, indicó que el presidente de EE.UU., Donald Trump, ha hablado de la necesidad de "alentar a algunos estados para que eximan a los estadounidenses de los impuestos sobre la gasolina".
"Creo que todos tenemos que aceptar que, mientras los iraníes sigan intentando aterrorizar al transporte marítimo internacional, nosotros, por supuesto, vamos a tratar de contrarrestar eso. Pero esa es la razón por la que los precios de la gasolina están tan altos", afirmó el vicepresidente estadounidense.
Esta misma jornada, Trump volvió a atribuir el aumento de los precios de diésel al conflicto entre Rusia y Ucrania.
En una publicación en Truth Social, el mandatario estadounidense afirmó que Rusia "ha perdido desafortunadamente el control de su industria de gasóleo diésel" debido al conflicto ruso-ucraniano. El 13 de septiembre, Trump confirmó que pidió al líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, que "no atacara las plantas de diésel ni las refinerías" rusas.
"El problema que tengo con Ucrania y Rusia es que, ya saben, gran parte del diésel —y ahí es donde se produce un fuerte aumento de los precios— proviene de Rusia. Y las instalaciones rusas están siendo atacadas por Ucrania. Le he pedido al presidente Zelenski que no atacara las plantas de diésel ni las refinerías", manifestó Trump. En este contexto, agregó que el precio del diésel está subiendo "debido a las dificultades para sacarlo de Rusia".
Sin embargo, expertos del sector energético señalan otra causa principal: el conflicto en Irán, iniciado por la propia Administración Trump.

